viernes, 8 de enero de 2016



-Ay mamá, tengo un catarrazo que no levanto cabeza… llevo ya casi una semana
-¡Claro! Si me hubieras hecho caso y te hubieras tomado un antibiótico como te dije en su momento
-NOOO. Errorrrrr. El antibiótico, lo tiene que mandar el médico si lo estima conveniente, no tomártelo tú por tu cuenta, mamá. Y además, la gripe, que fue lo que me dijo el médico que tenía, JAMÁS se va a curar con un antibiótico. ¡¡Es un virus!! ¿De dónde sacas la manía de automedicarte y tomarte lo que te parece? Luego, si de verdad lo necesitas por una infección bacteriana más seria como una neumonía, puede que no te haga efecto porque hayas creado resistencia por tomarlo cuando no debías.

Esta conversación podría ser ficticia pero lamentablemente es más frecuente de lo que parece (mamá, no leas esto!). Empecemos por arriba, definiendo algo más general, la resistencia microbiana. Viene a ser la resistencia de un microorganismo a un fármaco  que originalmente era efectivo como tratamiento frente a la infección que causaba. Los microorganismos resistentes, donde incluimos bacterias, hongos, virus y parásitos, son capaces de resistir en algún momento, el ataque de los medicamentos antimicrobianos -como los antibióticos, por ejemplo- antifúngicos, antivirales y medicamentos antipalúdicos, por lo que los tratamientos habituales se vuelven ineficaces y las infecciones persisten, aumentando el riesgo de propagación.








¿Qué son los Antibióticos?

Etimológicamente viene del griego anti “contra” y bios “vida”. Según la RAE  un antibiótico es la “sustancia química producida por un ser vivo o fabricada por síntesis, capaz de paralizar el desarrollo de ciertos microorganismos patógenos, por su acción bacteriostática, o de causar la muerte de ellos, por su acción bactericida”. 

Sin embargo, a veces no todas las bacterias se eliminan o detienen. Las más fuertes pueden desarrollarse y propagarse. La persona puede enfermarse nuevamente. Esta vez, los gérmenes serán más difíciles de eliminar. Mientras más use un antibiótico, más probabilidades hay que los gérmenes le sean resistentes. Esto puede hacer que algunas enfermedades sean muy difíciles de controlar. Puede hacer que la enfermedad dure más tiempo y que deba programar más citas con el médico. Es posible que deba tomar fármacos que son incluso más fuertes.


Los dos tipos de gérmenes principales son las bacterias y los virus. Causan la mayoría de las enfermedades. Los antibióticos pueden eliminar las bacterias pero no funcionan contra los virus.

Existen diferentes tipos de antibióticos, pueden ser naturales o sintéticos, siendo los más comunes aquellos que vienen de la penicilina, un hongo descubierto por Alexander Fleming y que abrió un mundo de posibilidades.



¿Cómo actúan los antibióticos en el cuerpo?



Los antibióticos, se prescriben para infecciones bacterianas y pueden aplicarse, ya sea de forma oral, inyectable o sobre la piel en forma de crema.
Cuando una bacteria es capaz de saltarse las defensas que ofrece nuestrosistema inmune, el antibiótico actúan como una especie de veneno especifico, que ataca a la bacteria que está produciendo la infección y a la célula afectada, sin causar efectos en aquellas que están sanas.

Según sea la infección, el antibiótico funciona de forma diferente: muchas veces inhibe la forma de actuar de la bacteria, impidiendo que se reproduzca y genere una pared de protección frente a los ataques del cuerpo. Al no poder reproducirse, la bacteria termina muriendo.

Un antibiótico sólo puede actuar sobre la que está vivo, por eso no funcionan contra los virus. Estos medicamentos sólo deben tomarse cuando son recetados, ya que de lo contrario podemos generar una resistencia a ellos.

Debido a su mal uso, han ido apareciendo las llamadas super bacterias, que son resistentes a los medicamentos actuales, por lo que su tratamiento se hace muy complicado.



Un Nuevo arsenal contra las bacterias : La Teixobactina

La noticia del descubrimiento del primer antibiótico en los últimos 25 años ha supuesto un auténtico bombazo. La Teixobactina parece ser el candidato a uno de los antibióticos del futuro al habernos quedado prácticamente sin ellos por las resistencias generadas en los últimos años.

Pero, aunque esto es un bombazo, la técnica con la que se ha descubierto aún supone un bombazo mayor y que puede provocar una nueva edad dorada del descubrimiento de nuevos antibióticos.
En los últimos 25 años, no habíamos vuelto a descubrir ningún antibiótico y todas las organizaciones médicas y científicas comenzaban a dar la voz de alarma de que los antibióticos actuales ya no servían, ya que el uso excesivo y en muchas ocasiones sin razones médicas de muchos de ellos, habían hecho que perdieran efectividad al ir generándose resistencias.



¿COMO ACTÚA?


En enero del 2015, Nature publicaba un interesantísimo paper donde Ling et al. (2015), explicaban que habían descubierto un nuevo antibiótico que mataba patógenos sin resistencia detectable. Este nuevo antibiótico, conocido como Teixobactina, es capaz de actuar contra bacterias gram positivas, implicadas en un gran número de enfermedades como colitis, tuberculosis, conjuntivitis, meningitis o la neumonía. Además y quizás lo más importante, es que no generaba una resistencia inmediata entre las bacterias supervivientes a su ataque.

Aunque es bastante complicado predecir si en el futuro las bacterias pueden generar resistencias y por tanto ser inmunes a la teixobactina, no se espera que este hecho no se produzca hasta dentro de unas cuantas décadas, ya que el funcionamiento de este antibiótico, recuerda al de la vancomicina, un antibiótico descubierto en los años 50, que actúa contra la pared celular bacteriana y que funcionó de una forma efectiva durante más de 30 años hasta que las bacterias aprendieron a vencerla.

La forma de actuar de la teixobactina se realiza mediante la unión a los lípidos que los microorganismos emplean para producir sus paredes celulares, de forma que esta unión a los lípidos provoca que no puedan seguir formándola, la debilitan y finalmente acaba provocando la muerte del microorganismo.
El pequeño gran problema, es que no es eficaz contra todas las bacterias, ya que funciona sobre las gram positivas, pero no funciona sobre las gram-negativas que poseen una membrana externa adicional a la pared celular, lo que le confiere una gran resistencia y por tanto no serían atacados por este antibiótico.




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